
En un recuente de daños realizado hasta el jueves 21, el temblor de 7.1 grados causó la pérdida total de 23 capillas y parroquias, la muerte de un campesino, severas afectaciones estructurales en cerca de dos mil 500 viviendas y daños materiales incuantificables.
De acuerdo a la información recogida con alcaldes, directores de protección civil y vecinos de Tlalmanalco a Ecatzingo, el 30% de las construcciones afectadas están en riesgo de derrumbarse.
De los siete municipios, Ecatzingo fue el más afectado, pues más de mil casas resultaron con grietas de consideración y al menos 300 sufrieron pérdida total y se recomienda su inmediata demolición.
Amecameca fue el primer municipio en tomar esa medida y al día siguiente del sismo se tiraron los primeros 20, de un total de 200 inmuebles identificados, en su mayoría de adobe y techos de teja con más de 80 años de antigüedad que ya no pueden ser habitados.