3 de abril
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Jorge Martínez cordero

    SANTA MARÍA HUEXOCULCO, Méx.- Hace cinco meses, Reyna Amelia Rodríguez Márquez viajó a Monterrey donde le ofrecieron un trabajo y ya no regresó a su casa.

   Eva Márquez, su madre, informó en entrevista con AMAQUEME que su hija encontró trabajo como guardia de seguridad privada en esa ciudad, lo cual se lo dio a conocer  en una llamada telefónica el mismo día que iba camino hacia allá.

   La sexagenaria señaló que por mucho tiempo su hija, que es madre soltera, estuvo desempleada y no le quedó otra opción que tomar lo que le ofrecieron en la entidad norteña, pero no le dio detalles.

   Indicó que desde principios de marzo y por cuatro quincenas consecutivas, Reyna le mandó dinero para sus hijos y luego dejó de hacerlo, y aunque esperó a tener noticias de ella, no volvió a comunicarse.

   Dio a conocer que preocupada por la falta de comunicación de su hija de 31 años, el ocho de junio pasado puso su denuncia por su desaparición.

   Informó que la denuncia quedó asentada en Valle de Chalco donde se elaboró la ficha de búsqueda, con la promesa de las autoridades de coordinarse con la Fiscalía de Personas Extraviadas de Nuevo León.

   La señora Márquez denunció que desde su denuncia, las autoridades ministeriales de la Fiscalía no habían cumplido su compromiso de investigar y sólo después de hacer público su caso en los medios de comunicación, la tarde del martes nueve de agosto, al cumplirse dos meses de la desaparición, la buscaron en su casa para retomar el caso.

Eva Márquez Martínez, quien está enferma y camina con bastones, reveló que ante la ausencia de su hija, ella se ha hecho cargo económicamente de sus dos nietos.

   Sin embargo, confesó que debido a sus padecimientos y a su edad, ya no puede con la responsabilidad y con la pena de no ver a su hija desde hace seis meses y dos, de no saber qué pasó con ella.

   La afligida señora envió un mensaje a las autoridades del Estado de México y de  Nuevo León para que le ayuden a encontrar a su hija, pues aún alberga la esperanza de volver a verla y abrazarla.