4 de abril
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**El proceso técnico.

Arqueólogo Jaime Noyola Rocha

Para: Saúl Moreno y Domí Hernández

Desde mi llegada a Tlalmanalco en los años ochenta del pasado siglo, he tratado de comprender la magia y el carisma que ejercía para los habitantes de San Rafael el pasado de ese pueblo y la fábrica de papel.

Junto con mi esposa Guadalupe Méndez Lavielle, hemos acariciado por largo tiempo la idea de escribir un libro sobre la fábrica y el pueblo de San Rafael y en todos éstos años he reunido un acervo importante de fotografías, revistas, tesis, estudios y entrevistas, pero sobre todo he recibido el impulso de múltiples amigos que son parte de esa herencia y que con sus pláticas han enriquecido con diferentes matices aquella vida en el pueblo que fue admirada y homenajeada por vecinos de todos los pueblos de la región.

Durante mucho tiempo tuvimos mucha retroalimentación sobre el estilo de vida de los pobladores, las exitosas gestiones del sindicato papelero, pero en mi caso recuerdo muy bien la primera ocasión en que tuve contacto con la parte técnica de la empresa.

Fue en una reunión de fin de año y el tema que nos tomó durante toda la noche fue la cuestión operativa de la fábrica, todos los procesos de producción del papel, los viveros forestales, la producción y compra de electricidad, la producción de pasta madera, los caminos y canales hidráulicos, los diferentes departamentos y el embarque del papel por ferrocarril.

Naturalmente que aquello fue una plática de amigos, no grabé nada, ni tomé notas, pero si se despertó en mí el deseo sincero de conocer los que desde entonces han sido los dos grandes aspectos hacia los cuales dirigí mi atención desde entonces: cómo funcionaba la fábrica cuando fue la mayor industria papelera de América Latina y cómo influyó la evolución de la fábrica en la creación de aquella comunidad que aun después de la bonanza, continuaban con su mente y su emoción en el recuerdo de la época dorada de San Rafael.

            En esta entrega quiero abordar la explicación técnica sobre el proceso de fabricación del papel, de la celulosa y de los afanes de la empresa por reforestar los montes para disponer de la principal materia prima de su proceso industrial. Recuperamos con ese fin un documento publicado con motivo del Congreso Mundial de Prensa celebrado en México y organizado por la empresa en 1931, cuando la fábrica de San Rafael era el único proveedor de papel periódico de los principales diarios del país.

Este momento, que reunió a periodistas de todo el orbe, es sin duda un parteaguas del inicio del esplendor de la empresa que se prolongó al menos tres décadas más y la publicación parece ser una evidencia de ello.

La Fábrica de Papel San Rafael siguió siendo una gran empresa hasta finales de los años setenta, pero compartiendo mercado con otros jugadores.

Fundadores de la Compañía.

            Para el momento de la publicación de este importante documento, la empresa ya tenía una historia de más de medio siglo desde su fundación y ya había superado muchas vicisitudes, entre otras una ocupación zapatista durante la revolución.    

El surgimiento de la empresa papelera, fue en el año de 1879, en que los señores Watson Phillips y Compañía, de la firma N. M. Rothschild e Hijos de Londres, venden a J. H. Roberson y Compañía de México, la Ferrería de San Rafael, la cual fue adquirida por la razón social Ahedo y Compañía, constituida por los españoles don Andrés Ahedo y don José Sánchez Ramos, fundadores de la Fábrica de Papel de San Rafael, empresa que en marzo de 1892 entrega sus primeros pedidos.

Los señores Ahedo y Sánchez Ramos se asociaron después con don Tomás Braniff, y al disolver el 1 de marzo de 1894 la sociedad Ahedo y Compañía formaron la Compañía de las Fábricas de Papel de San Rafael y Anexas.

Generación y compra de energía eléctrica.

Había escuchado muchas veces sobre la magnífica obra civil que aprovechó el desnivel del terreno de ladera para propiciar que el proceso productivo fuera por gravedad, optimizando el gasto energético y que la fábrica producía una buena parte de la energía eléctrica requerida para su funcionamiento.

El texto es muy preciso sobre la producción hidroeléctrica aprovechando las caídas de agua. 

La fábrica de San Rafael tiene dos fuentes de energía eléctrica, por un lado recibe energía de los Estados de Veracruz y Puebla por una línea especial de más de 60 kilómetros, con una tensión de 110,000 voltios y una capacidad de 15,000 H. P.

Pero adicionalmente aprovecha el agua de deshielo de los glaciares del Iztaccíhuatl, en sus cinco plantas de Fuerza, con caída total de más de 1,000 metros, escalonada así: la primera, de 400 metros; la segunda, de 300 metros, la tercera, de 60 metros, la cuarta de 140 metros y la quinta, de 100 metros, las cuales terminan un poco más abajo de Zavaleta.

Con la altura total de las caídas de agua, cada litro produce un trabajo efectivo de 10 H. P.

Viveros.

La política expresa de la compañía papelera en esa época era la reproducción de los árboles requeridos para la fabricación de diferentes tipos de papel mediante el   cultivo permanente de árboles en viveros forestales atendidos por la Sección Forestal, para bajar el costo de los insumos y dejar de importar pulpas extranjeras.

La empresa tiene en propiedad grandes extensiones de bosques en las faldas del Iztaccíhuatl y del Popocatépetl.

La madera de estas propiedades y la de otros bosques son el elemento básico de la fabricación de muchas clases de papel.

A esta fuente de riqueza le ofrece la empresa su máxima atención a través de la Sección Forestal.

El abastecimiento de los cerca de 80 millones de metros cúbicos de leña apilada requerida para la fabricación de papel al año, hace necesario el trabajo continuo de repoblación de los bosques, para reponerlos de las devastaciones que actividades de antaño causaron a los bosques.

El repoblamiento es ejecutado por la empresa en forma metódica y racional, ordenada y simétrica.

La empresa vislumbra la necesidad de dejar de adquirir pulpas extranjeras, con la siembra de árboles iniciada hace treinta años, que dio pie a la formación de sus propios bosques abastecedores, repoblando los bosques con la especie indígena Abies Religiosa, el oyametl, la especie más adecuada a esta altitud para la fabricación de papel.

            Para la década de los años treinta la fábrica de papel contaba con gran experiencia en la siembra de especies forestales en cuatro grandes viveros situados en Santa Catarina, Puebla, Apapasco en Ecatzingo, Guadalupe y Zavaleta y empezaba a producir celulosa con Abies Religiosa.

La plantación se inició en 1911 y fue detenida por la revolución, labores que fueron reiniciadas en 1925 en las propiedades de Santa Catalina, Apapasco, Guadalupe y Zavaleta.

Labores resumidas así: Recolección de 200 mil litros de semillas forestales (196 mil de oyametl y el resto de pinos, encinos y ciprés); siembra directa en el monte de 110 mil litros de semilla de oyametl y 3 mil litros de semillas de pinos, encinos y ciprés; cría y plantación de 2 millones y medio de plantas de oyametl y 400 mil de distintas especies de eucaliptos. La compañía está ensayando con el afán de conservar los bosques, la fabricación de celulosa, tomando como materia prima al eucalipto que se desarrolla más rápidamente.

Fabricación mecánica de pasta de madera.

            El texto describe con precisión el proceso de corte, descortezamiento, almacén, molido y su transformación en pasta, a esta pasta se le extraen impurezas y el exceso de agua y de ahí son trasladadas para la fabricación del papel    

La madera almacenada en los extensos patios de la fábrica, es descortezada y preparada con máquinas especiales en piezas de tamaño adecuado, las cuales pasan al Departamento de Molinos en donde son convertidos en pasta; molinos movidos por motores sincrónicos, de arranque automático, de 1,000 H.P. cada uno. La madera molida es transportada en zarandas en donde se le extraen las astillas y demás cuerpos extraños, la dirigen a los Depuradores. Depurada la pasta de madera es enviada a los Espesadores, donde se le sustrae el exceso de agua. La pasta es conducida a unos depósitos desde donde una parte de la pasta se le lleva directamente al Departamento de Pilas Refinadoras, en las cuales se inicia el proceso de fabricación del papel, y la parte restante o innecesaria pasa a las Laminadoras que la prensan y doblan para su almacenaje ulterior en forma de hojas. Todo el proceso de producción de las dos clases distintas de pastas es simultáneo y el manejo es por gravedad, por el ingenioso dispositivo de emplazamiento y construcción escalonado. La fábrica produce además una tercera pasta procesando la madera con vapor antes de ser molida, con lo cual la pasta producida ofrece papeles más resistentes para satisfacer las exigencias del mercado.

Producción de celulosa

            El proceso químico de la producción de celulosa minuciosamente descrito en el texto de 1931, un insumo fundamental para dar consistencia al papel hace la diferencia entre un productor y un importador de celulosa, pues el primero tendrá una ventaja competitiva, como se pudo observar décadas después cuando la empresa dejó de producir celulosa y hubo de adquirirla en el mercado. Así describe este proceso:     

La celulosa es separada por el procedimiento que tiene como base el bisulfito de calcio, sustancia ácida, la cual disuelve todos los componentes de la madera, con excepción de la celulosa. Para la obtención del bisulfito de calcio la compañía posee una moderna instalación, con un almacén de hasta 1200 toneladas de azufre, cantidad que asegura una producción de 7 mil u 8 mil toneladas de celulosa; otra destinada a los hornos de quemado de azufre, lo transforman en anhídrido sulfuroso, gas que pasa a unas torres especiales de 24 metros de altura, llenas de piedra caliza, destinada a la producción del bisulfito de calcio, obtenido por la reacción del anhídrido sulfuroso al actuar con la presencia de agua, sobre el carbonato de cal. El proceso para la obtención de la celulosa inicia con la madera picada y triturada, llevada a una gran tolva de concreto, desde donde pasa a cinco hervidores, hierve la madera con el bisulfito a alta presión por un periodo de entre 8 y 16 horas, al final sólo queda la celulosa. La celulosa es vertida a unos tanques lavadores, en donde es eliminada la lejía ácida, después pasa por el mismo proceso de la pasta de madera, se le lleva al Departamento de Depuración, espesándola y laminándola para su uso ulterior en la fabricación de papel.

Fabricación del papel

            La empresa contaba a principios de los años treinta con ocho máquinas productoras de papel que producían en conjunto 90 toneladas diarias de papel de diferentes tipos. Por entonces la producción de papel periódico era de 50 toneladas diarias, aproximadamente el doble de lo que consumía el país entero.

Todas las clases de papel que esta fábrica produce, están formadas por distintas y variadas mezclas, convenientemente dosificadas de pastas mecánicas de madera y de celulosa y algunas, con la procedente de la que da el trapo, ya que, hasta el papel periódico, uno de los productos más importantes de esta fábrica, contiene un tanto por ciento considerable de celulosa a fin de darle la consistencia que las rotativas de los diarios requieren. El batido de las pastas se hace en la gran Sala de Pilas Refinadoras, movidas por dos grandes transmisiones. Son dos tinas grandes en los que trabajan unos cilindros con cuchillas de acero o bronce colocadas sobre una platina formada por cuchillas de acero, bronce o basalto. En estas tinas se introducen los diversos ingredientes y las pastas de diferentes clases que se usan en la fabricación de cada clase de papel, las cuales son trabajadas, trituradas y batidas hasta que consiguen la debida consistencia, según la clase de papel que se quiera obtener. Pastas que una vez bien batidas y homogenizadas, pasan a unos depósitos que las distribuyen a las Refinadoras Jordan dispuestas de tal modo que sólo dejan salir una corriente constante de pasta en estado líquido, a la que se le extrae el agua por medio de tres sucesivas operaciones; por capilaridad y succión, por presión y por evaporación acelerada por medio de calor; operaciones que se logran con la Máquina Fourdrinier, formada por una serie de secciones, la primera escurre el agua de la pasta de papel a través de un tamiz fino de bronce sinfín. Debajo del tamiz hay unas cajas aspiradoras que por succión ayudan a desecar el papel, de ahí pasan a las prensas, en las que el papel que aún conserva gran cantidad de humedad, se le va quitando ésta, al obligarlo a pasar sobre un fieltro y bajo la presión de unos juegos de cilindros, le exprimen parte del agua, conducen el papel a la sección tercera o batería de secadores, formada por una serie de cilindros calentados con vapor, éstos acaban de quitar la humedad. Ya secado el papel, es conducido a las Calandrias Satinadoras, éstas lo alisan o satinan y lo entregan a las Enrolladoras que ya lo ofrecen en rollos de dimensiones determinadas. La fábrica tiene ocho máquinas para fabricar papel, de las cuales tres son de gran capacidad, pudiendo producir cada una de ellas hasta 50 mil kilos de papel por día, es decir, más del doble de todo el papel periódico que consume en la república. Éstas máquinas fueron adquiridas a Puses and Jones Corporation, de Wilmington, Del., y a Beloit Iron Workes de Beloit, Wis., de Estados Unidos y todas ellas están impulsadas por motores de velocidad variable. Las otras cinco máquinas están destinadas a producir papel para libros, revistas, fotograbados, papeles de colores, cartoncillos, envoltura, etc., de las que se manufacturan por día, más de 40 mil kilos. Al pie de la Sala de Máquinas, hay unas súper-calandrias en las cuales se les da a ciertas clases de papel, un satinado final más perfecto.

El proceso productivo del papel termina en el gran salón de acabado donde es almacenado y dispuesto en rollo o cortado para su embarque en góndolas de ferrocarril.

A continuación de la sala en la que están las máquinas se encuentra el Gran Salón de Acabado. El trabajo en este salón, se divide en varios grupos. El papel en rollos, se almacena o embarca directamente, después de protegerlo con su completa y fuerte envoltura. El papel en hojas, se obtiene colocando los rollos en unas máquinas que lo van cortando de acuerdo a los tamaños requeridos, a medida que el papel avanza en ellos. Hojas que después se escogen, se cuentan y se empacan. Hay también en este departamento máquinas de guillotinar, de doblar, de enrollar, de pegar, de encerar y de empacar las diversas clases de papel que produce la fábrica. Por fin, e inmediatamente después de los departamentos descritos, está el enorme Almacén de Papel, el cual ocupa un área de 4 000 m2. Frente al cual existe un cómodo andén en el que se puede cargar a la vez diez carros de ferrocarril. La fábrica tiene para el servicio de sus distintos departamentos, más de 8 mil metros de vías de ferrocarril, sobre las que se mueven los carros que transportan los materiales que emplean, hasta las mismas dependencias en que son usadas.

            El valioso documento que hemos recuperado y del cual hemos querido dar a conocer en extenso, pues aporta información sobre el funcionamiento de la empresa papelera que tuvo tanto influjo regional. Explica el trabajo cotidiano organizado por la Dirección técnica de la planta auxiliado por el trabajo de cada uno de los departamentos.

Departamento de Ingeniería.

            Los procesos técnicos de control de la producción y nuevos proyectos que practicaran  eran efectuados por el Departamento de Ingeniería.

Realiza los proyectos y detalles relativos a todas las instalaciones de la fábrica, requiere para su funcionamiento óptimo estudios de medición y control de las todas las actividades de los diferentes departamentos.

Departamento de fuerza.

            Resulta fascinante que exista la información exacta sobre canales, plantas hidroeléctricas y cantidades de energía que producían y las líneas que llevaban a ésta hasta la Estación Receptora para su distribución.

Para el abastecimiento de agua, la fábrica cuenta con 18 Km., de canales mamposteados que conducen el líquido a 5 tanques con capacidad total superior a 9 millones de litros, desde cuyos depósitos parten varias tuberías en conjunto mayores de 4 mil metros, el agua desciende de ahí a las plantas hidroeléctricas, equipadas con tuberías que generan 3,765 K. W., o sea 5 mil H. P. a una tensión de 6,600 voltios y 60 ciclos de frecuencia. La línea de alta tensión con longitud de 9 mil metros lleva la energía a la Estación Receptora, la cual la transforma y distribuye. La energía mueve 236 motores, alimentados por una red de cable de 26 kilómetros.

Departamento de Calderas.

            El papel requiere de vapor en varios de sus procesos y para ello contabacon el Departamento de Calderas.