Abilene Figueroa López
OZUMBA, Méx.- El trueque” es una práctica milenaria que consiste en el cambio de productos o servicios sin pagar dinero a cambio de ello; esta práctica aún se realiza en el tradicional tianguis de los martes.
Este intercambio fue una de las formas de comercio mas antiguan, que permitían a diferentes comunidades adquirir sus productos básicos parta poder sobrevivir.
En el corazón de este municipio una práctica milenaria resiste el paso del tiempo: el trueque. En el tradicional tianguis de esta localidad, el intercambio de productos y servicios sin dinero en efectivo sigue vigente, tejiendo una red de comercio e intercambio comunitario.
La señora Margarita Alonso Sánchez, de 80 años y originaria de Santiago Mamalhuazuca, ejemplifica esta tradición.
Cada martes, acude al tianguis con sus hierbas medicinales —té de limón, hojas de naranjo, manzanilla, hojas de aguacate y hierbas de olor— que ella misma recolecta.
«Regularmente las cambio por tortillas y frutas», explicó a la reportera de AMAQUEME.
Si no vende todo, dijo busca otros puestos para intercambiar sus hierbas por cazuelas, pan o cocoles. Incluso, las frutas de temporada como aguacates y capulines, que a veces vende en forma de tamales, también forman parte de sus trueques.
Lo que hace Margarita no es exclusivo de ella,. Otras vendedoras confirman que, pasadas las dos de la tarde, cuando las ventas disminuyen, comienza la ronda de trueques.
«Por lo regular el cambio lo hacemos de dos de la tarde a cinco o seis», comentó una comerciante.
El trueque se realiza entre quienes necesitan productos que otros tienen en exceso, favoreciendo un intercambio justo y comunitario basado en la necesidad y el interés mutuo.
«En ocasiones nos ofrecen cosas, pero si no nos gusta o no lo necesitamos, pues no cambiamos nada», asentó la octogenaria.
El trueque en Ozumba no solo es una forma de comercio, sino una práctica que fortalece los lazos comunitarios y conserva una tradición ancestral.
