4 de abril

CHALCO, Méx.- Un incidente ocurrido antes del mediodía del miércoles dos, en el que estuvo involucrada una patrulla de la Guardia Nacional y un vehículo particular, provocó una amenaza de demanda por parte de los oficiales hacia la conductora del vehículo afectado.
Maricela Jacobo de la Rosa, propietaria de un Nissan Sentra 2017, placas de circulación PDU 55-34, relató que el oficial de la Guardia, quien conducía la unidad 23635 manejaba a alta velocidad sin torreta ni la sirena encendida, lo que indicaba que no se dirigía a una emergencia.
La afectada señaló que el oficial iba distraído, mirando hacia un lado y no al frente, lo que ocasionó el choque.
Tras el percance, Maricela solicitó al oficial que se bajara para observar los daños, pero este se negó en todo momento, además de negarse a identificarse, a mostrar su licencia de conducir, la tarjeta de circulación del vehículo o cualquier documento que justificara que iba en misión de emergencia.
Por otro lado, oficiales compañeros de quien provocó el percance le exigieron a Maricela la exhibición de todos sus documentos.
En un momento dado, uno de los agentes le advirtió que sería puesta a disposición por “daños a la nación”.

Jacobo de la Rosa señaló que de acuerdo al reglamento de tránsito, dentro de una gasolinera la velocidad máxima permitida es de 20 kilómetros por hora, sin embargo, el oficial circulaba a una velocidad mucho mayor, reiterando que lo hizo sin razón alguna.
Maricela también mencionó que a pesar de que un oficial de la base de la Guardia Nacional, ubicada a unos 300 metros del lugar del incidente le aseguró que se encargaría de la situación, pronto llegaron más uniformados, quienes comenzaron a amedrentarla, incluso sugiriendo que la detendrían por el supuesto daño a la propiedad pública.
El ajustador del seguro de Maricela se presentó en el lugar, pero el representante del vehículo oficial no hizo lo propio, lo que generó más dudas en la conductora.
Maricela expresó desconocer las razones por las cuales el ajustador del vehículo oficial no acudió al sitio para llegar a un acuerdo entre ambas partes.
Finalmente, al momento en que este medio de comunicación se presentó en el lugar, los oficiales de la Guardia Nacional se retiraron rápidamente y se refugiaron en su base.
Al solicitar la versión de uno de los oficiales presentes, este se negó a hablar, al igual que el conductor de la patrulla involucrada en el choque.
Este incidente dejó abierta la duda sobre el proceder de los oficiales y la falta de claridad en cuanto a las responsabilidades del choque.

La afectada asegura que continuará con los procedimientos legales si no se llega a un acuerdo justo.